viernes, 20 de marzo de 2015

Cita del Sur 7. Adeje, por María Rosa Alonso







Cita del Sur 7. Adeje, por María Rosa Alonso

La escritora María Rosa Alonso (1909-1911), filóloga y ensayista, publica en un artículo de 1952 estos retazos sobre Adeje.
Sobre el paisaje cálido, sereno, de Adeje, abrió sus tapas la noche, y de sus nacaradas conchas que se alzaban hacía La Gomera cayó del fondo, la amarillenta perla de una lun redonda. Ella realzó el encanto de una hora en que refresca el aire en la banda del Sur, que en realidad es pleno Oeste. Adeje se enquista inmediato al grandioso barranco del Infierno, quizás clave de su existencia, y se asoma al mar por La Caleta.
La Villa asciende en plano ligeramente inclinado hacía la Iglesia, a la derecha del que sube, y hacía la blanquísima edificación de la izquierda, en la que apenas se advierte el pasado de la Casa-fuerte. En la serenidad de una noche estrellada y caliente, me preguntaba por qué había cobrado tan rápida simpatía por un pueblecito aislado, casi perdido, como todo este maravilloso Sur, en un rincón del mundo.

Fotografía: Calle Grande. Adeje, década de 1920.

Cita del Sur 6. Cuevas en Los Cristianos, por Luis Álvarez Cruz

 
Cita del Sur 6. Cuevas en Los Cristianos, por Luis Álvarez Cruz

Un artículo del periodista Luis Álvarez Cruz (1904-1971) publicado en 1935 relata la razón principal de la construcción de las cuevas en la Montaña Chayofita, en Los Cristianos, su menor coste. El risco se socava en unas semanas; en ocasiones hasta en pocos días. Y así mientras la edificación de mampostería eleva su nivel de gastos a la cifra de tres o cuatro mil pesetas, por lo menos, para conseguir un tipo de vivienda elemental, la cueva apenas si cuesta un montoncito de dinero, unas cincuenta pesetas. Con esto queda resuelta satisfactoriamente la cuestión que atormenta al hombre de la ciudad: la casa. Los hombres de este lejano rincón del Sur han planteado y resuelto su problema. En las entrañas vírgenes de la roca han labrado su casa, han enjalbegado de blanco en interior, le han colocado una puerta al hueco, y sin más preámbulos, se han acomodado en ella. Gente con pocos recursos, humildes, pero además luchadores para sacar adelante una vida que se les ponía ladera arriba, y citando una vez más al gran periodista, con una sonrisa en los labios y con la íntima satisfacción de haberle hecho trampas limpias al juego sucio de la vida.
De estas cuevas se tiene referencias escritas desde, al menos, 1860, donde ya se recoge en el Nomenclator de ese año la existencia de una. En el Diccionario Estadístico-Administrativo de las Islas Canarias, de Pedro de Olive, editado en Barcelona en 1865, se especifica que el caserío de Los Cristianos lo componen 3 edificios de un piso, 1 de dos y 1 choza o cueva.

Documentación: BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Llanoazur ediciones
Fotografía: Cuevas en la Montaña Chayofita. Los Cristianos, década de 1960