miércoles, 21 de agosto de 2013

DIEGO EL ROCAZ. LOS ROCACES

  Aurora Díaz y Diego García. Tajao, c. 1970
 
Esta denominación la adquiere una familia del Porís de Abona, Arico. Apodo, que tal como recuerda el pescador de Tajao, Antonio García Díaz, se inicia con Diego García Díaz, Diego el Rocaz, hijo de mi tía Faustina, hermana de mi madre, le decían el Rocaz por lo colorado que era. Por el tono rojizo que posee el pez rocaz.
Faustina Díaz Arbelo se encuentra inscrita en el Censo de Población de Arico de 1924, con domicilio en el Porís de Abona, viuda y de 42 años. Es la madre del pescador Martín García Díaz, Martín Mochilo, y de Diego García Díaz, Diego el Rocaz, que se encuentra en la vivienda familiar, con 16 años de edad, y de profesión pescador.
En el Padrón Municipal de Arico, para el año de 1950, Diego García Díaz se encuentra inscrito en Porís de Abona, cuenta con 42 años de edad y de profesión pescador; casado con Aurora Díaz González, de 41 años, quien hereda el apodo, y se le conoce por La Rocasa. En la vivienda familiar residen los hijos: Concepción (Candelaria), Mª Dolores, Teresa, Nivaria, José Diego, Bernardo y Clara Nieves. Y la más pequeña que nace con posterioridad, cuando residen en Tajao, Luz García Díaz.

Bibliografía: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones 


Festejos en Las Galletas. La imagen de San Claudio

  Imagen de San Claudio, 1971 
 
La Iglesia en honor de San Casiano fue construida por Casiano Alfonso Hernández, que según la tradición oral la erigió por una promesa de su madre, Claudina Hernández. La fecha de su bendición, el 13 de agosto de 1932, la aporta el recuerdo de algunos de sus vecinos y un artículo de prensa de Silvio Pérez Arias: El ilustre prelado Fray Albino González Menéndez de Reigada, que nos honró con su visita el día 13 de agosto del año 1932 para bendecir nuestra ermita. 
Los pescadores han sido siempre los protagonistas de la procesión marítima-terrestre. Las imágenes de San Casiano, Virgen del Carmen y San Claudio se embarcaban por los alrededores del Salón de la Playa, de cuyo lugar partía la procesión marítima hasta El Varadero; y regresaban a la Ermita por la que hoy es la calle El Varadero. De la Iglesia a la playa que no estaba como ahora, que estaba una torre, una altura grandísima, muy alta, que pabajar la Virgen abajo al mar les costaba, porque resbalaban, salían de la Ermita y la bajaban al final del Bajio Chico y se sacaba por el Varadero, al salir del Varadero se echaban unos fuegos, voladores, fiestas pobres. Del Varadero a la Ermita y aquí otros fuegos. Así se expresa Rosario Domínguez Rodríguez (San Miguel de Abona 1908-Las Galletas 2003). Quien también apunta que en la primera fiesta cada santo fue embarcado en un barco, la imagen de San Casiano navegó en el San José, del pescador Celestino Alayón Bethencourt; y a San Claudio, en el San Miguel, de su padre, Domingo Domínguez. 
En la mayoría de los programas que se han podido consultar se citan los festejos en honor del patrón San Casiano y la Virgen del Carmen, no encontrándose la referencia a San Claudio, salvo en algunos casos como en los festejos de 1933. Aún así hay constancia oral que por lo menos hasta la década de los años setenta se sacaba en procesión las tres imágenes, incluso hemos podido encontrar una fotografía de 1971 en el que se recoge a San Claudio detrás de la imagen de la Virgen del Carmen y otra saliendo de la Iglesia delante de la imagen de San Casiano.
  Imagen de la Virgen del carmen y San Claudio, 1971
En estos primeros años y hasta finales de la década de los años cuarenta se festejaban el día 13 de agosto. Y es en 1948 cuando se traslada la fecha hasta el fin de semana después del día 15, festividad de la Virgen de Candelaria. Este cambio estuvo motivado por el accidente de un camión, que con numerosos peregrinos se trasladaban a celebrar dicha festividad. Su salida de la carretera una vez pasado el barrio de Aldea Blanca no revistió la gravedad que en un principio se pensó, pero sí un gran revuelo en el pueblo. Por lo que a partir de esa fecha, y para que su celebración fuera con posterioridad a la de la Virgen de Candelaria, se conmemoró el domingo siguiente a este día 15. Y ya en 1948 se registra esta variación al celebrarse el 22 de agosto, y cuyo programa de actos fue el siguiente: 
Domingo, 22 de agosto, a las siete de la mañana, anuncio de los festejos con banda de música y cohetes. A las diez, solemne función religiosa, ocupando la sagrada cátedra el Rvdo. P. Ricardo Díaz Delgado, siendo interpretada la misa de Pio X por un coro de señoritas veraneantes. A su terminación, juegos marítimos, concursos de natación y regatas de botes a vela. A las cuatro de la tarde, inauguración y bautizo de la Plaza del Carmen, donde se instalarán diversas atracciones y ventorrillos. A las seis, partido de fútbol, discutiéndose una artística copa donada por los veraneantes. A las ocho, procesión marítimo-terrestre con vistosos fuegos de artificio. A las diez de la noche grandiosa verbena de fin de fiesta en la Plaza del Carmen
 
Documentación:
BRITO, Marcos: Arona. Tradiciones festivas. Llanoazur ediciones
Fotografías cedidas por María Jesús Torres Suances