domingo, 19 de noviembre de 2017

Esteban García, “Esteban el Kilo”. Valle de San Lorenzo y Los Cristianos

Esteban García Valentín, Esteban el Kilo, y su nieta María Luisa García García
Al vecino del Valle de San Lorenzo, Esteban García Valentín, Esteban el Kilo, se le nombra por este apodo por su corpulencia. A su familia se les conoce por Los de Lera, por el lugar donde residían sus padres, Esteban García e Isabel Valentín, en las cercanías del Morro de la Era, que se reduce a Morro Lera, lugar donde existió una era empedrada, más conocido en la actualidad por Era de las Mozas. Esteban el Kilo trabajó durante muchos años en barcos de cabotaje, como el Isora, Adeje o el Boheme.
En el Censo de Población de Arona, a 31 de diciembre de 1920, Esteban García Valentín está inscrito en el Valle de San Lorenzo, cuenta con 44 años y de profesión labrador; casado con María Morales, de 41 años de edad, y sus labores; y sus hijos Isabel, de 10 años; Corina, de 6; y Julia, de 2 años.

Esteban García García, Esteban el Kilo, y su sobrino Vicente Hernández García

Este apodo lo hereda su nieto Esteban García García, Esteban el Kilo, quien nació en 1930 en el Valle de San Lorenzo. Esteban el Kilo ha realizado múltiples labores, trabajos en la tierra, de conductor con Hernán Cortés, a recoger tomates en la finca y traerlos para el salón, con Acaymo Abreu y con Gumersindo Robayna. Se casa con Celestina Alayón Valentín, en julio de 1954, y unos años después se hacen cargo de una cantina y pensión en Los Cristianos, que regentaban los padres de Celestina, Eladio Alayón Gómez y Leandra Valentín Hernández. Compaginó estas tareas con otras de conductor, y a comienzos de los años ochenta abren la Pensión Corisa, el nombre de mis dos hijas, Cori y Isabel.


Documentación: BRITO, Marcos: Nombretes en el Sur de Tenerife. Llanoazur ediciones.



viernes, 17 de noviembre de 2017

La “Primera” Casa Sueca. Los Cristianos

La “Primera” Casa Sueca. Los Cristianos

A finales de 1957, llegan a Los Cristianos tres amigos de nacionalidad sueca, Bengt Rylander, conocido por don Benito; Kart-Erik Henriksson, don Carlos; y Alf Johnsson, don Alfonso. Buscando unas condiciones climáticas que favorecieran sus debilitados cuerpos se establecieron en el pueblo, en primer lugar en el Hostal Reverón hasta que alquilaron algunas viviendas, acondicionaron la conocida por la Primera Casa Sueca, en lo que actualmente es la esquina Este de la Peatonal Estocolmo con Juan XXIII.
En 1962, y según la traducción de Ester Henriksson, la television sueca realiza un reportaje, Si el sol puede curar, sobre la Comunidad Sueca establecida en Los Cristianos, de la que entresacamos algunos comentarios que nos aportan algunos datos sobre lo apuntado con anterioridad. En este pueblo viven unos 30 suecos que padecen de diferentes enfermedades entre otras, esclerosis múltiple, reumatismo y polio mielitis. Ellos alquilaron  una antigua casa para 10 personas y con 3 habitaciones en la casa de enfrente. Hace referencia a la conocida como la Primera Casa Sueca, enfrente de la cual estaba la casa de Narciso Tavío Paz, también utilizada como residencia.
Aquí habitaron hasta que a finales de 1963 se trasladan a la Casa Sueca, que se ubicó en la zona de El Coronel. Con posterioridad algunos de ellos como Bengt Rylander y Margit Ingeborg Gregorim se establecieron en la conocida por Casa Inga. Birgit Alander y Ake Wännman se construyeron su propia vivienda, la cual habitaron en octubre de 1964; así como Ing-Britt Niklasson y Olof Ryding quienes adaptaron otra.

Documentación: BRITO, Marcos: Arona en el recuerdo. Y  Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones, 2004



http://marcosbritom.blogspot.com.es/2014/01/establecimiento-de-la-comunidad-sueca_3.html


domingo, 12 de noviembre de 2017

“La Fábrica”, de Los Cristianos


 
La Fábrica, de Los Cristianos. Década de 1960

La construcción de La Fábrica, denominación por la que se conoce la industria que se edificó al resguardo de Guaza, en El Puerto, se debió inicial en fechas cercanas al mes de octubre de 1900, una vez que se crea la nueva sociedad. E.C. Jaacks & Cª, por la fusión de E.C. Jaacks y Jaacks Sthamer, y cuyos socios eran Carlos Jaacks y Maximiliano Sthamer. En este año, y según se ha recogido del Nomenclator de la Provincia de Canarias, con referencia al 31 de diciembre de 1900, el número de edificios existentes en Los Cristianos era 39 de una planta y 1 de dos plantas, y una población de hecho de 77 personas, para un total en el Municipio de Arona de 1.971.
A comienzos de 1902 llegan a Santa Cruz de Tenerife los grandes depósitos de hierro, y que se componían, de un aparato para la destilación y rectificación, sistema “Multiplex”, capaz de producir en 24 horas 30 hectolitros de espíritu rectificado de 96/98 grados, tiene una altura de 15 metros y está situado en el salón central; salón que contiene además depósitos subterráneos para la clarificación de los productos de la máquina. Existen en otro departamento nueve depósitos de 16.000 litros de capacidad cada uno. Hay también una completa instalación con los más modernos aparatos para fabricar licores de todas clases, como son: ginebra, cognac, anisado, ron, whisquy, etc. con doce depósitos de 6.000 litros cada uno.
A su inauguración, el 4 de abril, se desplazaron desde Santa Cruz de Tenerife, los propietarios y sus invitados, más de cincuenta, en el vapor Viera y Clavijo. Llegaron a Los Cristianos contemplando esta fábrica de alcohol semejante a un enorme lazareto con sus máquinas de desinfección y en el muelle construido para su servicio, adornado con arcos de follaje, mástiles y banderolas, esperaban gran número de personas de las comarcas vecinas. Hubo bailes al son de folias, isas y saltonas y un gran banquete, preparado y servido por el Restaurant Parisien.
El marzo de 1904 esta instalación se encontraba ardiendo, en un principio se pensó en su total destrucción, pero gracias al esfuerzo de los empleados, se salvó una gran parte del edificio, quedando destruidos únicamente la sala de aparatos y gran parte de las existencias de alcohol, que se hallaban en otro salón, contenidas en envases de madera y acero.
Este complejo fue adquirido por el Ingeniero de Montes Calixto Rodríguez, y por diversas noticias recogidas en la prensa se conoce que en 1907 ya había emprendido las obras de acondicionamiento de las instalaciones para el aprovechamiento de la resina de los pinos. Empresa dirigida por el diputado republicano D. Calixto Rodríguez, que recientemente nos visitó, ha emprendido grandes obras de ampliación y reparación en los almacenes que tiene adquiridos en las playas de Los Cristianos, con el objeto de montar la maquinaria que pronto llegará  a este puerto, dedicándose a la extracción de la resina.
En el ABC de la Islas Canarias. Guía Práctica del Turista y del Comercio`, editado por A.J. Benitez en 1913 se anota: Tiene Arona, estación telegráfica y telefónica oficial con Adeje, y caminos a Vilaflor y Puerto de Los Cristianos; donde se encuentra la Fábrica resinera de Tenerife, propiedad de D. Calixto Rodríguez.- la primera destilación la empezó su propietario en 1909. En 1912 empleóse más de 300 obreros en la explotación de las resinas. En esta fecha importaron jornales y conducciones más de 150.000 pesetas.
No sabemos con exactitud hasta cuando estuvo operando como fábrica resinera, con fecha 30 de enero de 1918 el Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Arona, Antonio Fraga Tavío, certifica que queda anotado en el Registro correspondiente de este ayuntamiento la riqueza de catorce pesetas por el solar que ocupa la Fabrica Resinera en el pago de Los Cristianos.
Después de la destilación de la resina se produce un abandono de toda actividad en este recinto, utilizándose como acuartelamiento de tropas militares durante la II Guerra Mundial. En 1953, La Fábrica vuelve a su actividad industrial, se instala en sus dependencias una fábrica de cementos puzolánicos. Comenzó con una producción de 10 toneladas diarias, realizando su primer envío en agosto de 1953, cuando el velero “Cazón” conduce 200 toneladas a Casablanca. La Empresa Puzolanas Canarias SA (PUCASA), con cede en la calle San Francisco de Santa Cruz de Tenerife, estuvo en funcionamiento hasta comienzos de los años sesenta. A través de un anuncio que se recoge en el programa de las fiestas de Los Cristianos, de 1956, comprenderemos mejor el producto que aquí se obtenía: Famosa Fábrica de Los Cristianos, en la cual se convierten las glebas de esta región en un producto que mezclado con cal o cemento mejoran y abarataran estos materiales de construcción. La puzolana es el producto ideal para construcciones de diques, bloques para muelles y otras obras tanto terrestres como marítimas.
Puede resultar una incongruencia el lugar elegido para la construcción de esta industria a comienzos del siglo XX, cuando las comunicaciones sólo eran marítimas. Por tradición oral se ha comentado su razón en el contrabando de alcohol. La Fábrica, primero de alcohol, con posterioridad de resinas, y en los años cincuenta de puzolanas, contempló el vertiginoso transcurrir de Los Cristianos, los cambios que se han sucedido en el paisaje, en la arquitectura, en los usos y costumbres de sus habitantes. Su voluminosa silueta quedó anclada a la memoria local. Su imagen seguirá abriendo la bahía de Los Cristianos eternamente, una vez que sus abandonadas paredes dejaron paso, en la década de los años setenta, a los apartamentos Costamar. Y en cuyas proximidades se edificó el Hotel Arona.

 
El Puerto y La Fabrica, al fondo. Los Cristianos. c. 1935

Bibliografía:
BRITO, Marcos: Arona en el recuerdo. Llanoazur ediciones, 2001.

BRITO, Marcos: Los Cristianos 1900-1970. Vida cotidiana y fiestas populares. Llanoazur ediciones, 2004.
BRITO, Marcos: Paisaje en las Bandas del Sur [Tenerife 1890-1960]. Llanoazur ediciones.